domingo, 6 de diciembre de 2015

Olivetti Studio 46

Que mejor para comenzar a escribir en un blog dedicado a la informática que la máquina de escribir con la que aprendí la mecanografía que después he usado con los ordenadores y que ahora mismo utilizo para escribir en este blog. La máquina era, y sigue siendo, una Olivetti Studio 46, comprada a principio de los años 1990. Hoy día aún se puede encontrar gente que la vende de segunda mano.

Aunque el paso del tiempo haya hecho que el color de la carcasa pase en algunas partes de azul a verde y algunas teclas, originalmente blancas, se hayan tornado de color amarillento, la máquina sigue en perfecto funcionamiento. Quizás por el poco uso, ya que la utilicé principalmente para aprender a escribir a máquina y poco después ya tuve mi primer ordenador y la máquina acabó guardada hasta hoy.

En su momento, cuando se compró, aunque fuera nueva, ya era vieja. Entonces ya se empezaban a popularizar las máquinas de escribir electrónicas y los ordenadores. Aún así, era una forma asequible de aprender mecanografía y además era portátil, cuando los ordenadores portátiles apenas estaban en sus inicios, y no gastaba electricidad.

La máquina de escribir funciona solamente con mecánica, sin ningún tipo de electrónica y se compone principalmente de cuatro partes:

  • Teclado QWERTY.
  • Barras de tipos con los caracteres en relieve en la punta, como los de las imprentas. En la parte de arriba tiene la letra mayúscula y en la de abajo la minúscula. En el caso de los caracteres especiales y los números la posición se corresponde con lo que aparece impreso en la tecla.
  • Cinta de tinta de dos colores: negro/azul y rojo. La parte negro/azul debe ir arriba.
  • Carro con el rodillo, por donde pasa el papel, y la palanca de retorno de carro.

Básicamente una máquina de escribir es una especie de imprenta dinámica donde se van colocando los "tipos" sobre la marcha. Cuando se presiona una tecla el mecanismo interno hace que la barra con el carácter en relieve correspondiente golpeé en el centro contra la cinta de tinta y esta a su vez golpeé contra el papel que pasa por el rodillo para dejar impreso el carácter. Y es necesario presionar bastante fuerte, hay que hacer mucho ejercicio para fortalecer los dedos meñique.


La cinta de tinta va enrollada en dos carretes. Según se va escribiendo la cinta pasa al carrete de la izquierda. Cuando toda la cinta ha pasado al carrete de la izquierda se puede volver a enrollar manualmente en el carrete de la derecha si queda algo de tinta o puede ser necesario utilizar una cinta nueva.

Con cada tecla pulsada el carro mueve el papel hacía la izquierda para colocarlo en la posición adecuada para que se pueda imprimir el siguiente carácter al pulsar otra tecla. Además con la tecla pequeña a la derecha de la barra espaciadora se pueden añadir varios espacios con una pulsación.

Una vez que se llega al final de la línea es necesario llevar el carro hacia la derecha presionando la palanca de la izquierda. Esto además hace que el rodillo suba el papel para dejarlo preparado para escribir la siguiente línea. Es lo que se suele llamar "retorno de carro" y "salto de línea", expresiones que se siguen usando en informática para referirse a comenzar una nueva línea.

La distribución de las letras en el teclado sigue el estándar de facto QWERTY. Recibe ese nombre por las primeras letras de la primera fila de letras del teclado (Q, W, E, R, T e Y). Esta distribución o alguna de sus variantes son las más usadas para el alfabeto latino tanto en máquinas de escribir como en teclados de ordenador o cualquier otro dispositivo desde el siglo XIX.

No se sabe muy bien por qué se empezó a usar esta distribución del teclado en lugar de simplemente ordenar las letras por orden alfabético. Algunas de las posibilidades que se barajan son el facilitar que se pudieran usar las dos manos para escribir la mayoría de las palabras del idioma inglés y separar las barras de tipos de las letras más usadas para que no se atascaran al presionar dos teclas seguidas y coincidir las barras en el centro.

Hasta hoy día, por tradición y compatibilidad, como todo el mundo ha aprendido mecanografía con este sistema, se sigue usando con los teclados de ordenador y cualquier otro dispositivo aunque no haya el problema de los atascos y sean para otro idioma distinto al inglés.

La máquina permite escribir con letras minúsculas y mayúsculas y con dos colores dependiendo del royo de tinta. En los dos extremos del teclado hay una tecla más grande que las demás que al mantenerla pulsada hace bajar un poco las barras de tipos para que cuando se pulse una tecla golpeé en la cinta de tinta la letra mayúscula que se encuentra arriba. Esto se utiliza para escribir una letra en mayúscula, como por ejemplo la primera letra de una frase. Si se necesita escribir varias letras mayúsculas es mejor pulsar la tecla pequeña, arriba de la tecla grande, que hace que las barras de tipos se mantengan en la posición de mayúsculas sin tener que mantener pulsada la tecla grande. Cuando se quiere pasar otra vez a minúsculas solo es necesario pulsar la tecla grande y las barras de tipos volverán a la posición inicial.

En la parte derecha se encuentra la palanca de selección de color. Con esta palanca se fija la altura a la que se sube la cinta al pulsar una tecla para que la barra de tipo golpeé en la parte de arriba de la cinta (negro/azul), en la de abajo (rojo) o en ninguna (no se sube la cinta). Tiene tres posiciones:

  • Azul: Color azul o negro dependiendo de la cinta usada.
  • Blanco: No se imprime nada.
  • Rojo: Imprime con el color rojo.

A continuación se muestran las diferentes combinaciones de tipo de letra y color. Se puede ver como golpea la parte de arriba o de abajo de la barra de tipo y como se sube más o menos la cinta para que golpeé en la parte negra o roja de la cinta.

Otra de las posibilidades que ofrece la máquina es la de fijar el espacio entre líneas. Mediante una pequeña palanca en el lado izquierdo del carro se puede fijar en una, dos o tres líneas adicionales.

Y eso más o menos son las posibilidades que ofrece esta maravilla del pasado. No se podían hacer tantas cosas como con los programas de ordenador pero era suficiente para aprender mecanografía y escribir unos documentos aceptables.

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